AhorroCel Prices are so Low, You’ll Be as Surprised as Finding Out Your Son is ‘Maricón’

Mexican cell phone distributor AhorroCel wants you to know their low prices are so AWESOME that you’ll be as surprised as finding out your son is a maricón

I’m warning you, people, if you -or someone you know- has ever come across a maricón, this video is almost sure to go viral in 10….9….8…7…6………..

Hat tip: Who else? Ricardo Trejo

The Twin Towers Are Alive and Kickin’ in Mexico

The owners of this cantina in the heart of Villahermosa, México, thought naming their joint Las Torres Gemelas (The Twin Towers) might not be impactful enough,  so they added a dash of reality by posting a photo of Manhattan with the Brooklyn Bridge as background.

Oh, and by the way, they are hiring and actively looking for a “presentable” lady who really wants to work…

Photo: Laura Martínez (Villahermosa, Tabasco. Dec. 2011)

Mercedes’ Chief Thought Using ‘El Ché’ to Peddle Luxury Cars Was an Awesome Idea

Yeah, this was the image that gave Mr. Dieter Zetsche a big P.R. headache and forced him to apologize to the Cuban exile in Miami.

Turns out the head of Daimler’s Mercedes unit, didn’t stop to think that using the image of El Ché to peddle a luxury car was not going to sit well with many people … especially the Cuban exile in Miami, who think El Ché is pretty much the same as the diablo en persona.

Ah… the wonderful world of marketing!

¡Salucita! Mitt Romney Will Make Your Latino Family Sip Wine at Lunch

It’s not just because he’s a fellow Mexican, but I’m starting to see some positive stuff in the whole Mitt Romney-thing… For example, it looks like under his rule, our Latino almuerzos will be wine-infused, which is, like, oh-so-maravilloso!

You don’t believe me? Just watch…



Refrases

Donde fuegohubo comen tres. 
Camarón que se duerme que se coma su pinol.
Dime con quién andas y te diré de quécareces. 
El que siembra su maíz de sus maldades seacuerda.
Al que no tiene quijá que le den tres trazas.
Los niños hablan y te diré quién eres.
No por mucho madrugar las gallinas mean.
Alque no quiere caldo se lo lleva la corriente.

Diosle da barba al que nace pa’ tamal.

Donde comen dos cenizas quedan.

Oda al vino espumoso

Recuerdo el vino espumoso,
que ni era vino ni espuma,
ni venía de la Yuma
y era tan empalagoso.
Con su sabor alevoso,
se instalaba en la retina,
provocando una neblina
a la mente y los sentidos.
Aquel mejunje, queridos:
¡peor que la nicotina!

Filed under: Cuba, Insilio, Una décima (a)parte

Parisian Style Subway Entrance and Tacos al Pastor. What Else Can I Ask For?

Greetings, followers, from Mexico City, home of the 10-peso taco al pastor and a mayor who wishes he ruled Paris.

NOTE: I am sorry for having abandoned this blog for such a long time, but I never realized how much time eating good food actually takes. So bear with me.

Photo: Laura Martínez (Ciudad de México, 2012)

Parisian Style Subway Entrance and Tacos al Pastor. What Else Can I Ask For?

Greetings, followers, from Mexico City, home of the 10-peso taco al pastor and a mayor who wishes he ruled Paris.

NOTE: I am sorry for having abandoned this blog for such a long time, but I never realized how much time eating good food actually takes. So bear with me.

Photo: Laura Martínez (Ciudad de México, 2012)

Hitler reza arrodillado: Todas las visiones de Maurizio Cattelan

[Tomé una serie de fotos en la exposición que he puesto en una página aparte de este blog. Para visitarla, pulse aquí.]

El martes 27 de diciembre fuimos —no es plural mayestático: fue toda la familia— a ver la exposición “All” de Maurizio Cattelan en el Museo Guggenheim de New York, el famoso edificio diseñado por Frank Lloyd Wright. Llegamos a las tres de la tarde, bajo la lluvia. La cola para entrar al museo daba la vuelta por la esquina de la calle 87. En la media hora de espera bajo la lluvia (mientras mis hijos esperaban a la entrada y MD llegaba desde su trabajo) me dio tiempo a pensar en Maurizio Cattelan, en sus payasadas o genialidades (depende de a quién se le pregunte) y en la gente que llena los museos de esta ciudad. ¿Qué hacíamos todos allí bajo la lluvia? Cuando hablamos de “las visiones” de Cattelan, uno recuerda los dos significados de la palabra visiones:  ”creaciones de la imaginación” y “ridiculeces”. ¿De qué se trataba el asunto? Pensé que dentro del museo estaría la respuesta.


Si bien la obra de Cattelan se presta a debate, sería difícil poner en duda el talento que hay detrás del montaje esta exposición. La famosa rotonda del Guggenheim, esa catedral minimalista que se vende en las postales y forma parte del canon arquitectónico del siglo XX, en estos días ha sido despojada de su hierático vacío y convertida en un tendedero caótico de bufonadas, blasfemias y provocaciones en forma de esculturas hiperrealistas, animales disecados, un papa aplastado por un meteorito, una mujer salida de una escena del Marqués de Sade, Hitler rezando sus oraciones de rodillas como un niño bueno, un muñecón con la jeta, la calva y la camiseta de Picasso…



Pero para sorpresa mía —y me imagino que de casi todos los vistantes— el caos funciona: la rotonda se rinde ante la provocación y parece haber sido diseñada —Wright me perdone— para albergar el circo de Cattelan. 

Sería difícil explicar qué aporta a estas alturas un señor que reedita, como si fuera un remake de Hollywood, lo que tan bien supo hacer hace casi un siglo Marcel Duchamp. Después de visitar el Guggenheim, al menos debo decir que si alguien pudiera convencerme de la utilidad de semejante truco, sería Maurizio Cattelan.

Marcel Duchamp soñaba con erradicar la pintura ‘retiniana’ y hacer que el arte tuviera una función, como en las catedrales del medioevo, donde los vitrales y los cuadros de las paredes explicaban a los analfabetos la historia del misterio que se guarda en el sagrario. En la catedral gótica los cuadros y vitrales de las paredes estaban concebidos para hacer que el creyente elevara sus ojos al cielo. En la catedral del Guggenheim las paredes ahora están vacías, y cuando se mira hacia arriba se ve solo un caos de sugerencias que difícilmente podrán contar una historia o revelar algún misterio (en el cual los espectadores, de todas formas, han dejado de creer). Quizás eso sea todo lo que quede del sueño de Duchamp, y de esa manera de ver el mundo que alguna vez ilustraron los vitrales. Visto así, aceptar a Cattelan como heredero de Duchamp es, de muchos modos, una forma de la resignación.

En la primavera de 2010 los vecinos de esta villa tuvimos el circo de Marina Abramović (una restrospectiva titulada The Artist Is Presentinstalado en el MoMA casi dos meses. En este blog comenté mi fruición y reservas en un post titulado Las bellas tetas de Marina Abramović. La restrospectiva de Catellan, en su éxito de público y su exquisita ejecución, recuerda la de Abramović, y no sólo por la escultura de la muchacha que ilustra este post. 

Es de agradecer ese talento para atraer a la gente, para lograr que hagan cola debajo de la lluvia para entrar a ver el retablo de los milagros. La popularidad de ciertas exposiciones pone en guardia a mucha gente. La incomprensión y el rechazo fueron durante un tiempo considerados pruebas de calidad artística. Hoy todo, todo, puede ser mirado como una maniobra de promoción y mercadeo. En inglés les dicen “shows”, como si se tratara de un programa de TV o un espectáculo de variedades. Y este show está muy bien montado. De hecho, es la exposición pictórica mejor montada que he visto en mi vida. Y eso es todo lo que se le debería pedir a los señores del museo. El resto dependerá de lo que cada cual vaya a buscar allí.

[Tomé una serie de fotos en la exposición que he puesto en una página aparte de este blog. Para visitarla, pulse aquí.] 

Feliz año nuevo: otro poema de Spoon River

Sin título. Lápiz sobre cartulina. Vela Pensado. 2009

Detesto esas listas de muertos de fin de año, detesto las fotos y los “video clips” de los muertos de la noche de los Oscars, detesto ese regodeo necrofílico que siempre suena falso, burdo.

Pero lo cierto es que los finales del 2011, como puede constatar cualquier lector de este blog, abundaron en muertes que, de un modo u otro, me tocan de cerca. También notará el lector asiduo que prefiero hablar de la vida de los que se van, en lugar de hablar de ese acto incómodo que es siempre la despedida.


Uno de los poemas más extraños de la Spoon River Anthology es “Hare Drummer”, pues es un intento forzado de hablar de la nostalgia por nuestros muertos desde la muerte misma. Suena extraño eso: que un muerto extrañe a otros muertos. Y sin embargo, el poema es inobjetable. Otra prueba de que Edgar Lee Masters escribía iluminado por el espíritu en el año funesto de 1914.


El cuadro que ilustra este post es un dibujo de mi amigo Vela Pensado, por cuyo talento y por cuya amistad no me canso de dar gracias. Sé que nadie va a leer esta traducción de un poema necrológicamente nostálgico en una noche de fiesta. Lo volveré a colgar mañana. Feliz año a todos.